martes, 23 de diciembre de 2014

El viaje hacia el LEAN

Lean es una metodología que ha demostrado su éxito no solo en negocios de manufactura, también en los de logística, servicios y sanidad.
Se obtienen mejores resultados cuando sus principios son aplicados con coherencia;  cuando se cree en el sistema a largo plazo y se mantiene la dirección que marca el objetivo; cuando no se trata de atajar para conseguir resultados; cuando uno no se desmotiva y ni se pierde el interés, es decir, cuando la empresa entera se lo  cree de verdad. 

Hacer Lean cada día es como comer o respirar pero necesitamos disponer de alimentos y aire.

Ocurre habitualmente que dentro de algunos departamentos, los propios mandos intermedios, encargados u operarios intentan aplicar ciertas metodologías inconscientes de que están haciendo Lean. Cuando me refiero a hacer Lean me refiero a organizar y pensar basándose en la filosofía Lean: Mejorar continuamente, gestionar a la vista, eliminar burocracia y papeleo, buscar la mejora también para tu compañero de departamento...
El problema aparece cuando sus jefes o directores no apoyan estas acciones y empujan hacia la productividad a secas, hacia el puro esfuerzo personal, a “echar” más horas en el trabajo a ser mas agresivo y a presionar a tus compañeros para trabajar mas, a buscar culpables de los problemas en vez de soluciones  y a hacer de su departamento un castillo en donde el resto son enemigos.

La autentica competencia no está entre compañeros de trabajo sino entre empresas.

Cambiar ese pensamiento es un proceso que lleva tiempo y que solo podrá realizarse desde arriba hacia abajo. Intentarlo desde abajo te llevará al desasosiego y al hastío. Si tu mando directo no apoya tus acciones y la dirección no ha tomado este camino, realmente es mejor dejarlo y cambiar de dirección tus pasos profesionales si sigues pensando que el Lean merece la pena.

En el caso de que tu jefe y sobre todo tu gerente y accionistas estén de acuerdo en aplicar la filosofía Lean, el cambio se producirá con cierta rapidez, las mejoras vendrán a avalar este cambio y todo el personal podrá enfocarse hacia un objetivo común.

Entonces nos encontraremos viajando hacia la playa.


Un saludo.
Os leo.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Lean Management made in Japan:


 Hace muchos, muchos años, en el lejano oriente tuvieron una visión. La crisis de la postguerra mundial fué el desencadenante de una de las mas revolucionarias maneras de ver el mundo de la industria desde otra perspectiva. Nadie como ellos  fue capaz de darse cuenta de la multitud de ineficiencias que dañaban el curso de la producción desde la llegada de la materia prima hasta como el cliente influía en el interior de la fábrica y generaba más ineficiencia por tratar de intervenir en la producción adelantando uno u otro pedido.

Hasta entonces la producción masiva del Henry Ford era la panacea, la cura de todos los males de las fábricas, si se producía mucho, se ganaba mucho, cierto.
Los americanos vieron como los Japoneses les pasaban por delante en su diseño de procesos, y se dieron cuenta de los beneficios que ello conllevaba; producción ajustada, menos stocks, y servicio al cliente eliminando el retraso de los pedidos.
El gran Eliyahu M. Goldratt escribió varios libros de los cuales "La Meta" es lectura, sin duda, obligada.
Lean Management, Lean Manufacturing o Lean Production son varios de los nombres más habituales de esta manera de ver la industria. El problema aparece al intentar ponerla en práctica.
Dentro de la estructura social cerrada japonesa, la filosofia del Lean, encabezada por Toyota con su sistema de producción, es relativamente fácil de aplicar. ¿Por qué?
El respeto por la tradición, la cultura, la historia de la empresa; una implicación y dedicación por el trabajo como su fuese de su propiedad, implica al trabajador en la mejora continua. El trabajador siente que ayuda al cliente a su empresa y a sus compañeros.  Se presta especial cuidado al trabajo y tremendo respeto hacia los compañeros, los mandos y la dirección de la empresa, y éstos hacen lo propio con sus trabajadores. 
Este camino de doble sentido arriba-abajo hace que la implicación  de todo el mundo en todas la áreas genere conocimiento y respeto por el trabajo ajeno.

Difícil cuestión en el viejo Occidente, donde los hilos que unen las capas de la sociedad y de la empresa están generalmente rotos, o si los hay, todo el mundo intenta cortarlos. Sindicatos agresivos, patronales indiferentes al cambio, encasillamiento y desconocimiento y envidia del trabajo ajeno hacen que todo el mundo crea que lo suyo es lo más importante e indispensable. Craso error: Trabajo en equipo multiplica exponentes.
Cuando una empresa decide aplicar Lean le suele bastar con utilizar las herramientas que todos conocen cuantitativa y cualitativamente, seguir las pautas de algún respetado consultor, formar a todo el personal, generar unos indicadores y ya... bueno y ponerlo todo bien visible y bonito en el show room para que lo vean las visitas.
Luego ya se encargará el departamento de Lean... ¿El departamento de Lean?, ¿El Sensei Lean?, ¿El consultor que audita trimestalmente? No, señores, LA FABRICA, toda la fábrica, desde el gerente hasta el servicio de vigilancia o servicio de limpieza externo son quienes se deben ocupar.
He visto fabricas que trabajan en Lean con gente desmotivada, quemada, harta de venir a trabajar, eso no es Lean. RRHH tiene que ser Lean, y Compras y Administración y Comercial, todo debe ser Lean...

Eso es una filosofía, eso es aprehender y no aprender. Por eso los japoneses lo hacen.

Un saludo.
Os leo.

Consultoría Económica e Industrial

   Este blog arranca con la intención de expresar nuestras ideas que, equivocadas o no, son afortunadamente, nuestras.
Una Licenciada en Economía industrial y experta Controller de automoción y un Ingeniero Industrial Mecánico y especializado en métodos e industrialización en el sector de automoción.

Quién lea y sea excitado en su intelecto es libre de comentar, rectificar o enmendar la plana a estos dos humildes aprendices de la vida.


Un saludo.
Os leemos.