viernes, 13 de febrero de 2015

Marathon


El cambio arranca en un área piloto y suele ser el comienzo de todo, pero hay que pensar que Lean es el camino, no hay un final, las mejoras evidentes llegarán rápidamente pero esto no debe hacer disminuir el empuje de la dirección por pensar que todo está hecho. 

Cada día que no hacemos algo que nos conduzca hacia el cambio, aunque sea pequeño, tenemos que pensar que estamos perdiendo un tiempo valioso.


El peligro aparece ahora en forma de prisa, el escaparate está funcionando, las mejoras empiezan a ser evidentes pero la dirección parece creer que es mejor comprar otros "valores" más rápidos como son el ahorro, dejando de invertir en formación, planes de acciones y tiempo de los trabajadores. Algunos directores, gerentes y accionistas tienen una idea muy a corto plazo del negocio, primando antes los resultados del año en curso antes que los procesos que agregan valor a largo plazo. Analizan y crean planes estratégicos a cinco años vista pero, cuando hay que entrar al detalle de como se lograrán los objetivos no quieren apuestas "arriesgadas". Apuestan por acciones rápidas como inversiones en equipos nuevos, reducciones drásticas de plantilla o proyectos con un rápido desarrollo y buen margen.
La filosofía Lean no es gratis, implica una inversión en recursos humanos, en estabilidad, en formación, en hacer que los trabajadores de toda la empresa la consideren como de su propiedad consiste en dar una meta común para la empresa que todos conozcan, sumar esfuerzos, generar equipos de alto rendimiento, incrementar capacidades y responsabilidades, hacer que las personas, aún sabiéndose no indispensables, compartan información valiosa y ayuden a sus compañeros a mejorar. Eso es formar un equipo LEAN y eso es una carrera de fondo, no un sprint.
Lean no se puede aprender en una escuela, tal como decía Taichi Ohno, Lean se tiene que “vivir” y eso solo se puede hacer aplicando la filosofía cada día. 
Apostar por Lean es apostar seguro pero lleva implícito ese coraje de la dirección de adquirir un compromiso, de no fallar a los empleados, de cederles parte del poder y de la responsabilidad en la organización.

Si la filosofía Lean no está grabada en la propia cultura, si no se ha llegado a incorporar en el ADN de la empresa, se pueden acometer acciones aisladas y se pueden conseguir grandes ahorros pero no serán sostenibles en el tiempo, o incluso se puede llegar a eliminar "grasa" hasta caer en la anorexia y en lo absurdo. Hay empresas que llegan al extremo de la eficiencia una línea de producción o un área o departamento mientras la pérdida campa a sus anchas en el resto de la fábrica.

Esto no es una carrera, es una Marathon.


Un saludo.
Os leo.

miércoles, 4 de febrero de 2015

El cuerno de la abundancia, o lo que el Lean puede hacer por tu empresa:

 
   

Hoy en día se puede encontrar el mismo producto al mismo precio donde quiera que vayas. Se puede encontrar un producto con similares características y más barato.
La empresa o negocio que sobreviva será solo el más eficiente y  ganar es, expresado de una manera rápida:




Ganancias = (Precio de venta – Coste) x Rotación.

En la actualidad el precio de venta de un bien de consumo no debería de incrementarse, desgraciadamente lo que algunas compañías hacen es intentar subir sus ganancias incrementando el precio de sus servicios anualmente con el IPC o  "el coste de la vida", pero esta política no es la correcta pues trata de enmascarar las pérdida de rotación e ineficiencias de un empresa. Esto se agrava en las grandes empresas que suelen pertenecer a sectores sin mucha competencia u "organizados", y esta manera de llevar los negocios acerca la empresa al precipicio.

En los tiempos de crisis  que corren y  en mercados con gran competencia, solo reduciendo el Coste se puede hacer positiva esa parte de la ecuación. El Lean  reduce paulatinamente los desperdicios de la producción, optimizando los procesos en calidad y la consiguiente reducción de los costes directos. Los procesos son estables, comprensibles, se puede formar al personal en ellos y repetirlos una y otra vez, y eso mismo hace que sea más fácil continuar con su mejora.
Se modifica una estructura pesada y difícil de comprender en una empresa ligera, rápida y flexible, con gran capacidad de adaptación a los mercados.
El Lean incluso facilita las mejoras de diseño y la aparición de nuevos productos más optimizados tanto para su uso, producción y transporte, y evidentemente nuevas oportunidades de negocio.

Luego tenemos la rotación, es decir, la cantidad de producción que vendemos, digo cantidad de producción ya que tenemos que vender toda la producción que realizamos... o tal vez debamos ajustar nuestra producción a la cantidad que se vende, éste es uno de los objetivos del Lean. Esta es la parte en que incide la logística, el servicio al cliente, el marketing de ventas, los stocks. El Lean permite incrementar la flexibilidad y adaptación de la empresa a tratar con nuevos pedidos, mejora la capacidad de la empresa de manera  que la producción sea capaz de entregar los productos en el momento deseado para absorber estos pedidos pero sin los costosos stocks (de seguridad y modulación). Se mejora la calidad percibida por el cliente y permite dar un mejor servicio con lo que la rotación se mantendría o mejoraría (más ventas).







Las ganancias suben manteniendo el precio de venta.

Por todo ésto es por lo que debe ser la gerencia y los accionistas los que deben estar convencidos. Si ya es muy complicado implementar un verdadero cambio; sin que exista un decidido compromiso, convencimiento e implicación de las máximas cabezas visibles de la organización, éste será ficticio, imposible y falto de coherencia en las acciones tomadas. El personal, así arrojado al trabajo, desistirá, perdiéndose su labor y su esfuerzo.


Un saludo.
Os leo.