miércoles, 22 de febrero de 2017

¿Orientación al trabajo o al operario?


   Cuando estamos equilibrando una serie de trabajos que van a ser realizados por varios operarios sincronizados tenemos dos maneras de enfocar el problema, veamos:

La primera es centrarse en la carga del operario, todos sabemos lo importante que es tener al operario trabajando y no parado, para eso es para lo que se le ha contratado, para trabajar todo lo que pueda en su turno de trabajo. Entonces lo que hacemos es asignar una serie de tareas y operaciones que saturan todo su tiempo de manera que cumplamos el objetivo; que es tener al operario trabajando. Le damos las tareas a realizar al inicio del turno y al final del mismo comprobamos cuantas tareas se han finalizado y las desviaciones respecto al total de su carga de trabajo. Si alguna tarea a quedado pendiente el siguiente turno se encargará de ella. Bien.

Pero resulta que lo primordial para una empresa no es realmente producir sino crear un bien que será vendido en el plazo y la cantidad que ha sido definido por el cliente. Si los operarios están bien o mal saturados no es su problema y nuestro cliente no nos paga por eso, por tanto el objetivo es este: plazo y coste.
 
La otra manera de enfocar el problema, por tanto, es orientarse al trabajo a realizar. Equilibrar una serie de procesos por tipo de tareas, áreas de trabajo, por puestos de montaje secuenciales, estaciones de montaje, gestión visual, supermercados, kanban, andon, pokayokes, en definitiva, cualquier sistema que evidencie cuanto trabajo está siendo realizado en este momento y lo que resta para el objetivo temporal.
Si orientamos el equilibrado de la linea focalizándonos en la consecución de este objetivo obtendremos la productividad necesaria para ser rentables. Si el objetivo de producción es acabar las tareas en plazo con la calidad requerida, esto es lo que tendrá importancia y las acciones correctoras irán orientadas a optimizar los procesos para mejorar la productividad y la calidad.

Si el objetivo es tener al operario saturado, probablemente el encargado ni si quiera se plantee en mejorar las tareas, pues su operario está ocupado, aunque el trabajo no haya salido ni con la calidad requerida ni, por supuesto, en plazo. Será siempre un problema de los proveedores, de mantenimiento, de RRHH, de compras, etc. pero nunca de producción, que afortunadamente tiene a sus recursos perfectamente saturados y haciendo incluso horas extra para "salvar" la producción. En la secuencia del proceso, las últimas operaciones serán las menos importantes, las que nunca somos capaces de cumplir, pero hemos sudado la gota gorda, eso sí, hemos cumplido.
Aunque os parezca evidente, esto sucede... todos los días.
Os leo.

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